¿Cómo puedo llegar a Dios? ¿Cómo llego al lugar donde mi corazón, así como mi vida cotidiana, está en armonía con el Creador del mundo? ¿Cómo puedo encontrar paz con Dios cuando me siento inquieto, temeroso y culpable por mis pecados?
Dios envió a su Hijo al mundo para morir por los pecados de todas las personas. Antes de la muerte de Jesús en la cruz, la gente tomaba sacrificios a un sacerdote como ofrenda de perdón. El sacerdote oró a Dios por ellos y confesó sus pecados.
Cuando Jesús murió en la cruz, la cortina del Templo judío se rasgó en dos de arriba a abajo. “En ese momento, la cortina del santuario del templo se rasgó en dos, de arriba abajo” (Mateo 27:51 NTV). Esta cortina mantenía a la gente común alejada de la parte más sagrada del Templo, donde el sumo sacerdote se reunía con Dios anualmente para hacer sacrificios por los pecados del pueblo. Cuando se rasgó el telón, fue una señal de que la muerte de Jesús trajo un nuevo pacto, un tiempo en el que todas las personas pueden tener acceso directo y personal a Dios. Ya no es necesario acudir a un sacerdote o pastor para encontrar el perdón de nuestros pecados.
Podemos llegar a Dios y rogarle por misericordia. Podemos decirle que lamentamos nuestros pecados y entregarle nuestro futuro. Cuando nos dirigimos a Dios con todo nuestro corazón, él ve que es suave y humilde. Él ha prometido perdonar nuestros pecados y recibimos paz en nuestros corazones. Debido a que Jesús murió por nosotros, él es nuestro camino hacia Dios, y no necesitamos un pastor o sacerdote para orar por nosotros. Dios siempre dará salvación cuando haya una entrega completa a él. ¡Él entra en nuestro corazón con su Espíritu Santo, nacemos de nuevo y somos sus hijos!
Después de que una persona nace de nuevo, Dios quiere una amistad con su nuevo hijo. Todos los días, podemos volver nuestros corazones y mentes a él. Un tiempo devocional de lectura de la Biblia y oración es importante para la salud espiritual de un cristiano. Cuando surgen preguntas y problemas, simplemente explicárselos a Dios y pedir ayuda es un gran honor para él. A menudo, una respuesta clara no llega de inmediato. A través de la fe en las promesas de Dios y la entrega a lo que él ve mejor, recibimos fortaleza para perseverar y sabiduría para tomar buenas decisiones. A medida que pasa el tiempo, se requiere la sumisión a Dios para mantener nuestros corazones abiertos a él.
¿Tomarás el camino hacia Dios? La Biblia dice: “¡Escuchen! El brazo del Señor no es demasiado débil para no salvarlos, ni su oído demasiado sordo para no oír su clamor” (Isaías 59:1 NTV). Jesús dice: “Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso” (Mateo 11:28 NTV). ¿Vendrás?