Tratados
En su búsqueda por la felicidad, el hombre ha probado muchos caminos en este mundo, pero siempre ha quedado decepcionado. Entre los caminos del mundo están: el de la riqueza, de la actividad social y del uso del tabaco y alcohol. Todos estos senderos le han dejado con un vacío adentro. En Juan 4:1-30, Jesús se refería a este vacío cuando habló con la mujer de Samaria junto al pozo donde sacaba agua. Jesús le ofrecía agua viva que iría a satisfacer el anhelo profundo que tenía en el alma. El agua natural del pozo satisfacía la sed natural, pero Jesús quería satisfacer su necesidad espiritual.
¿QUÉ ES EL TEMOR? EL TEMOR DE DIOS EL TEMOR DEL FUTURO EL TEMOR DEL FRACASO EL TEMOR DEL SUFRIMIENTO EL TEMOR DE LA MUERTE El temor, un enemigo clandestino, se introduce al hombre de cualquier edad, raza y oficio. Es sutil y destructor, envenenando el pensamiento, robando la paz interior y derrotando el entusiasmo de vivir. Nos hace nerviosos, inquietos, alarmados, desconsolados, trastornados y cobardes. ¡Qué sentimientos más desagradables e indeseables!
¿Has pensado alguna vez que si pudieras estar perfectamente libre entonces serías feliz y tendrías paz? Mucha gente ha buscado la libertad, pensando encontrar la felicidad y la paz. Muchos desean ser libres de toda responsabilidad. Ellos creen que haciendo todo lo que desean les traerá paz. ¿Qué es la verdad? La risa y el ambiente despreocupado de la cantina llaman la atención de muchos con la promesa de felicidad. Algunos jóvenes pasean toda la noche con sus compañeros, entregándose a los vicios del alcohol y los cigarrillos, buscando felicidad. Pero estas actividades no traen lo que ellos buscan.
En el principio, después de que Dios había creado a Adán y Eva, se complacía en la comunión con ellos mientras andaban juntos en el huerto de Edén. Adán y Eva no sabían nada del pecado ni maldad porque eran inocentes y puros. Dios les dio un solo mandamiento a Adán y Eva. No debían comer del árbol del conocimiento del bien y del mal. Desde el principio, Dios ha dado a la humanidad el poder de elegir, y nunca lo ha revocado.
La seguridad para todos los cristianos se encuentra en Cristo. Él murió por nosotros, nos perdonó y prometió un hogar en el cielo para los fieles. Allá estaremos eternamente seguros en su presencia resplandeciente. Aun hoy en día los cristianos pueden tener una tranquila seguridad de salvación entre tanto que permanezcan fieles. Mientras viven, tienen la dirección del Espíritu Santo y cuando mueren, tienen la promesa de un hogar futuro en el cielo.
Es posible construir un edificio cuadrado y seguro si el constructor usa una plomada. Si no tiene tal herramienta, por tan sincero y bien intencionado que él sea, es probable que haga errores graves. De igual manera, nuestras vidas y creencias necesitan ser dirigidas por la plomada de la Palabra de Dios. (Lea Salmo 119:105; 2 Timoteo 3:15-17; Amós 7:8.) Un concepto popular es que no importa lo que uno cree, siempre y cuando que sea sincero en esa creencia. Sin embargo, uno tiene que ser sincero en creer y hacer lo que es justo.
Entonces, ¿el tomar es asunto tuyo? ¡Eso es cierto! Al menos hasta cierto punto. Tienes razón. El hombre ha usado el alcohol por miles de años para poder sobrellevar su inseguridad, para alegrar festividades y para ahogar sus penas. Con todo esto dices que el tomar moderadamente está bien.
Jesús dice que las puertas de la gloria no estarán abiertas para nosotros si no nacemos de nuevo. Por esto preguntamos: Amigo, ¿has nacido de nuevo? Miembro de la iglesia, ¿has nacido de nuevo? Si no, entonces estás perdido porque Jesús dice: “El que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios” (Juan 3:3).
La Biblia nos dice que Dios sabe todo y que está haciendo un registro de nuestras vidas. En el día del juicio tendremos que dar cuentas por lo que él ha registrado (Romanos 14:11–12). “Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras” (Apocalipsis 20:12). Cuando nos paramos delante de Dios en el juicio, será demasiado tarde para cambiar nuestro destino eterno.
Yo tengo un amigo. Él es el mejor amigo qué jamás he tenido. Es tan amable y sincero. Quisiera que tú también lo conocieras. Se llama Jesús. Lo más maravilloso es que Él también quiere ser amigo tuyo. Te voy a contar acerca de Él. Leemos esta historia en la Biblia. La Biblia es la verdad. Es la palabra de Dios. Dios es el que creó el mundo y todo lo que en él existe. Él es el Señor del cielo y de la tierra. Él da vida y aliento a todas las cosas.